viernes, 27 de marzo de 2015

Un contendor lleno de esperanza



A las 7:00 de la mañana estaba cruzando las puertas del patio el contenedor, vacío, frío, esperanzado.
A las 11:30, gracias al esfuerzo de los alumnos voluntarios de Secundaria, el contenedor estaba lleno de alegría, esperanza, platos, vasos, ollas, cuadros, juguetes, libros…

Una vez más era una preciosa realidad lo que parecía un sueño, juntos hemos podido dar vida y esperanza a quienes creen que un granito forma una montaña, a quienes siguen confiando en la bondad del corazón humano, a quienes siguen confiando en la generosidad de muchos.

Han sido meses de recogida, días de trabajo intenso por parte de Asunción y los voluntarios VidesSur, quienes han ido seleccionando, empaquetando, mimando cada una de las donaciones de todas las personas que han sentido como suyo este proyecto.


Esfuerzos que se ven recompensado con la alegría de saber que muchos se beneficiaran de este trabajo, que merece la pena dar un poco de lo que tenemos y darnos a nosotros mismos para que muchos puedan vivir y disfrutar.
No se ha cerrado aún el contenedor, nos faltan algunas cajas para que se pueda precintar, pero la de hoy ha sido una jornada bendecida por el Señor, inundada de felicidad y de la alegría que sólo puede brotar de un corazón bueno y capaz de
darse y dar.
Gracias a todos los que han hecho posible este sueño, gracias a quienes donaron para que el contenedor se llenera y a quienes han hecho posible su carga, porque todos, al final, somos importantes. 

Gracias de parte de Asunción, que con su sonrisa, su alegría contagiosa y su felicidad y agradecimiento por cada pequeño detalle, nos ha hecho sentir que merece la pena hacer vida el Evangelio en una donación generosa por el bien de muchos.